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Le dan Viagra en su bebida en festejo: estudiante termina con cardiopatía y vómito

Ciudad de Mexico

AGENCIAS

Un estudiante de medicina denunció que durante un festejo con compañeros que se encontraban en el último día del preuniversitario, para pasar a la carrera, sin su consentimiento le suministraron Viagra en una bebida.

Lo anterior le provocó una cardiopatía, fatiga, vómito y otros síntomas durante tres días.

Se trata del joven Carlos Pascacio Hernández, quien en redes sociales narró que el incidente ocurrió al inicio de la pandemia, el 30 de marzo de 2020.

A continuación lo que escribió:

Tras un par de años he estado pensando en cómo pronunciarme respecto a la traición de mis agresores, quienes en su momento llamé amigos.

Alan “N”

Jesús “N”

Walter Rony “N”

Fabricio “N”

Además de una persona que, por no haber tenido un papel activo en esto, no mencionaré su nombre, pero por su omisión, tiene parte de la responsabilidad.

No le deseo a nadie la sensación tan triste, dolorosa y decepcionante que me hicieron atravesar las personas que con tanto afecto llamaba amigos, además del peligro con el cual no me di cuenta caminaba al no conocer los hechos sino hasta meses después, cuando YO tuve que cuestionar varias conductas extrañas.

Esto pasó hace dos años, exactamente el 30 de Marzo de 2020, el último día del preuniversitario de medicina en la UNACH, cuando nos entregarían los resultados de este y ver quiénes eran los que entrarían a la carrera. Al ver que la entrega de resultados estaba tomando varias horas, decidimos, como era costumbre, ir junto a Alan, Jesús, Walter, Fabricio y la persona cuyo nombre omito porque su culpa no es tan grave como el resto, al Burguer King cerca de la facultad de medicina. Todos pedimos de comer y yo pedí la hamburguesa más grande del menú porque quería festejarme ya que estaba seguro de que había pasado el “preu”.

Luego de unos minutos nos sirvieron la comida, servimos los refrescos, y al sentarme a comer Alan, Jesús, Fabricio y la otra persona me dijeron que Walter me estaba llamando desde los baños y me insistieron que fuera a ver qué necesitaba. Fui de buena voluntad y me encontré con que Walter se sentía “triste” y “nervioso” porque pensaba que no entraría a la carrera, a pesar de que anteriormente habíamos visto una lista preliminar en la que todos los mencionados pasaban, este momento fue el que utilizaron para adulterar mi bebida con viagra (contraindicada para los cardiópatas) sin que yo me diera cuenta. Abruptamente dijo que se sentía mejor, me dio las gracias y volvimos a nuestras mesas.

Una vez de vuelta en mi mesa, comencé a comer y antes de beber mi refresco me di cuenta de que tenía una espuma y olor muy rara, ante esto me preocupé y les dije a los demás que tuvieran cuidado por lo que había visto y todos ellos me dijeron que no era nada, que la máquina había sacado así el refresco, Alan incluso le dio un sorbo a mi vaso para que yo me lo tomara, y, ya que (según yo) estaba con personas en quienes podía confiar, lo tomé. No llegué a la mitad de mi hamburguesa cuando comencé a sentirme mal: perdí el apetito, comencé a sentirme mareado y me dolía la cabeza, por lo que no pude seguir comiendo y decidimos regresar a la facultad de medicina.

Pasando el puente peatonal, comencé a sentirme peor, tuve una sensación que nunca había sentido antes: sentí mi pulso en la lengua; además de sentirme desorientado y muy fatigado. Al llegar al edificio del preu, nos sentamos en la cancha que se encuentra al frente, yo tuve que recostarme porque comencé a ponerme frío y muy cansado, por lo que les dije a estas personas, pero solo se rieron y comenzaron a lanzarme objetos pequeños para provocar que me exaltara, riéndose de mi vulnerable situación.

Al pasar a los salones a recibir los resultados, comencé a temblar y sentirme con un malestar general, además de tener el corazón muy acelerado, pero no pude pedirle ayuda a los doctores que estaban ahí porque me faltaba el aliento, y porque (en ese entonces) creí que estaba en buenas manos de mis “amigos”. Saliendo volví a la cancha y luego fui al baño a vomitar aunque no pude, siguiéndome Fabricio. Después volvimos a la cancha y le pedí a Alan que me comprara una botella de agua porque la boca se me había secado completamente, tomé lo que pude sin poder quitarme la sensación de sequedad, le pedí también por favor que su papá me llevara a mi casa para poder descansar y así volví a mi casa. Dormí y desperté con dolor de cabeza, fatiga, mareo y malestar general que me duraron 3 días.

En ese entonces creí que se trataba solamente de nervios por haber terminado el preu.

Pero tras varios meses, en los que en llamadas ellos se burlaban de lo que pasó, mencionando muy seguido el viagra, además de escuchar varias veces frases como: “¿le contamos o que se entere solo?”. Cuestioné a Jesús sobre estas burlas y bromas en las que yo estaba excluido y era el objetivo. Fue entonces cuando me contó lo que había pasado verdaderamente:

Walter, Alan, Fabricio y Jesús habían planeado con un mes de premeditación comprar el viagra más potente que pudieran encontrar y esperar a la oportunidad de que yo me descuidara para dármelo, todos ellos sabiendo mi condición de salud: arritmias, desmayos, taquicardias. Decidieron a consciencia y premeditación aprovecharse de esta situación y de la confianza que les tenía para hacer una “broma” que pudo haber puesto en peligro mi vida.

A día de hoy sé que han intentado victimizarse y/o cambiar la historia para no quedar tan mal, llegando al punto de que amigos muy cercanos a mí tomaron la situación con indiferencia, e incluso llegando a culpar a mi actual pareja de que yo decidiera tomar cartas en el asunto, como si lo que hicieron no hubiera sido lo suficientemente grave.

Con esto quiero hacer pública mi agresión, para poder recuperar parte de la paz mental por la que he luchando estos años y que no pase por alto, por lo mismo quiero concientizar la calidad de estudiantes que egresarán como médicos, si es que se les pudiera llamar así, yo no dejaría que pusieran un dedo sobre mi familia, y que además de que sirva como advertencia para quienes frecuentan con estas personas, si deciden confiar en ellas o no, pues hoy me tocó a mí, y afortunadamente no sucedió nada “muy grave”, pero temo que el día de mañana una amiga, familiar o compañera pase por lo mismo y suceda lo peor.

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